(Foto cortesía de Depropio) |
La rana de San Antón
Aquel verano sus padres tiraron la casa por la ventana. Un mes en Londres para aprender el idioma, que sin inglés no vas a ninguna parte, decía su madre. Después quince días en un campamento deportivo, que al niño se le da bien el balón y cualquier día nos retira, decía su padre. Y ambos coincidieron en que, al menos, debía pasar otras dos semanas en Madrid con la tía Angustias, que está muy bien relacionada y las niñas van a clase con la hija de una prima segunda de los Borbones.
Aquel verano sus padres tiraron la casa por la ventana. Un mes en Londres para aprender el idioma, que sin inglés no vas a ninguna parte, decía su madre. Después quince días en un campamento deportivo, que al niño se le da bien el balón y cualquier día nos retira, decía su padre. Y ambos coincidieron en que, al menos, debía pasar otras dos semanas en Madrid con la tía Angustias, que está muy bien relacionada y las niñas van a clase con la hija de una prima segunda de los Borbones.
Entre tantas idas y venidas, Mario pasó unos días en el
pueblo y, cuando volvió a clase, en su primera redacción, lo tuvo claro:
"Este verano he ido al río. Yo no sé cazar ranas pero
al Largo se le da muy bien y cogimos una de San Antón. Se la quedó él, pero le
puso mi nombre. El Largo sabe mucho de animales y de muchas cosas. Yo de mayor
seré veterinario y cuidaré sus vacas".
Mar González (Puck) Los jardines de Puck
Es uno de mis micros favoritos, Puck. El último párrafo es de una frescura y una ternura alucinantes. Rompe con el resto y le da coherencia. Digamos que en ese ambiente te mueves como rana en el agua.
ResponderEliminarMe sigue enamorando Mario y su mundo, tan alejado del mundo que le están preparando.
Por lo demás, fue un gustito volver a verte, como siempre, aunque tu escote me decepcionó. Simplemente no llevabas.
Besos payasos.
y si a lo que dice Kum* le sumamos esa forma de leer, cómo te llega y se agarra al alma...
ResponderEliminarEn fin, ya sabes que eras una de las "elementas" que quería conocer, y lo hice, y me encantó.
Un besazo!! y otro a Nicolás!!
Puck, como no, un relato muy tierno en el que las ranitas son protagonistas. Me gusta esa redacción de Mario y su determinación a que de mayor será veterinario.
ResponderEliminarMe gustó mucho, aunque en esta ocasión faltara tu voz que le da un plus enorme.
Abrazos.
Qué voy a decir yo que cada noche tengo a Mario y a la ranitas guardando mis sueños! Precioso!!
ResponderEliminarY claro, jugaba con ventaja a la hora de leerlo, qué maravilla!
Besos.
¡y lo bien que leyó! ¡qué profesionalidad! jajaja
ResponderEliminarBesitos
¡Qué lindura de micro, Mar! Y ratifico lo que dicen por ahí arriba algunos colegas: Leíste de maravilla, guapa. En perfecto castellano :-)
ResponderEliminarUn beso.
Gracias a todos por estar en la quedada, por ser como sois y por seguir estando ahí, demostrando cada día que detrás de las palabras hay personas y no robots como se empeña en decir blogger en cada comentario jeje.
ResponderEliminarBesotes a todos.
Sois geniales!!!!!