![]() |
| (Foto cortesía de Paloma Hidalgo) |
Microquedada, un 18 de Febrero de un año bisiesto
"Me arranqué
compulsivamente, sin leer la letra pequeña ni la grande, movido por el corazón,
o tal vez por cierta parte de mi cerebro. Fui tan pronto aceptado a la reunión,
que pensé que cualquiera podía asistir, pero no fue así. A los pocos días ya
tuve que tomar mi primera gran decisión que a buen seguro ya me clasificaba:
carne, pescado o estofado. Midiendo mucho el envite, elegí pescado, me parecía
como más literario, más poético, veía sirenas, olía a mar, océanos, naufragios,
tempestad, lo de menos era que me gustase más la carne, se trataba de acertar.
Pero no, no era nada de esto, tras comprobar una de las muchas listas casi
definitiva de amigos virtuales, supe que lo que se dilucidaba era simplemente
la comida, no requería interpretación, el final no era abierto, simplemente
tenía tres posibles finales.
El resto ya
no me lo tomé tan a pecho, mucho más difícil de entender que un micro elíptico
o cilindroparabólico, era saber cuál debía ser mi siguiente paso. Que creo que
sí, que yo leo, para eso soy novato. Pedro Herrero ya tiene alojamiento. Ah no,
que no leo. Marina quiere pescado. Escribo un micro. En la librería Tres Rosas
no cabemos tantos jardineros. El micro hay que tunearlo, es decir, eso. Ana
Vidal se apunta al entrecot, y también hay quien cambia chorizo por ensalada de
la huerta. Lo siento mucho, pero no podré asistir, ¡ooh!. Y yo, que desde el
andén de enfrente, veo un banco de sardinas montarse en el tren para Cádiz, me
quito mi disfraz, y cojo el tren para Madrid, un sábado de carnaval."
Jose Luis (Arte Pun) Entre Génesis y Apocalipsis
